2.1 Los precedentes más antiguos de las estadísticas: los censos

Un censo es una recopilación de datos elaborada por un gobierno para recabar información variada de los habitantes del país. Los censos son los precedentes de la institucionalización de la recogida de datos demográficos y económicos por los estados modernos.

Se conocen censos tan antiguos como el realizado En Egipto en la Dinastía I, en el año 3050 a.C.
En China, en el año 2238 a.C. el emperador Yao mandó elaborar un censo general que recogía datos sobre la actividad agrícola, industrial y comercial.

Al principio de la película Ben-hur (justo después de los títulos de crédito) se recoge la escena de como los romanos organizaron un censo en la provincia (ocupada) de Judea, coincidiendo con el nacimiento de Jesús de Nazareth.

La elaboración de censos y publicación de todo tipo de informes estadísticos suelen realizarla los institutos u oficinas de estadística. La creación de estos institutos ha sido habitual en la creación de los estados modernos, desde finales del siglo XVIII hasta nuestros días. Javier Segura del Pozo, en su blog comenta la importancia que ha tenido y sigue teniendo la Agencia Central de Estadística de Palestina (PCBS en inglés) en el intento de consolidación de un estado palestino. Y cómo fue uno de los objetivos militares israelitas prioritarios en los ataques a las instalaciones de la Autoridad Palestina en Cisjordania. El estado de Israel es consciente de que las estadísticas sobre población, indicadores económicos, de salud, etc. pueden proporcionar luz sobre muchos elementos del conflicto y exponerlos a debate público en la población mundial.

También en España, paralelamente a la creación de las comunidades autónomas tras la aprobación de la constitución de 1978, surgieron institutos regionales de estadística, para proporcionar información precisa del territorio concreto.

El censo de Quintanilla o censo de 1482, según la fecha que le asignó Tomás González al dar la primera noticia de él en 1829, sería el primer censo de población español del que se tiene constancia, y habría sido realizado con fines militares por Alonso de Quintanilla, contador mayor de cuentas de los Reyes Católicos. En realidad, lo único que se conoce de dicho censo es lo que consta en un documento de cuatro folios conservado en el Archivo de Simancas, el llamado Apuntamiento de Quintanilla, escrito de su puño y letra y sin fecha, pero probablemente redactado en 1493, tras la toma de Granada (wikipedia).

El uso de las tablas cruzadas en la Alemania dividida del siglo XVIII sirvió para “cubrir con una sola mirada” la multiplicidad de las situaciones y puntos de vista, ir describiendo el estado a partir de un lenguaje común e ir construyendo la unidad de Alemania en el siglo XIX. La urgencia creada por situaciones de hambruna, epidemia o guerra o los objetivos fiscales, fueron el origen de las encuestas sobre la población y las subsistencias en los siglos XVII y XVIII.

En Estados Unidos, la propia constitución, en su primer artículo, recoge la obligación de realizar un censo de población cada diez años, para poder conocer con exactitud el número de representantes legislativos de cada estado.